La herida de abandono: Un camino hacia la sanación y la restauración de la autoestima

Cuando tienes miedo de ser abandonada, empiezas a adoptar ciertos comportamientos que terminan por cumplirse, lo cual es como es esta en una rueda de hamster donde siempre sabes cual va a ser el final. El anticipar constantemente el abandono y obsesionarse con esa idea hace que se activen actitudes y reacciones exageradas, lo que, sin duda, aleja a la persona con la que te gustaría estar. Al final, el peor enemigo es ese miedo que nos condiciona.

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La herida de abandono que siente tu interior

La experiencia del abandono en la infancia puede dejar una profunda huella en nuestra psique y afectar significativamente nuestra vida adulta.

Tu interior siente este abandono porqué quizá te pudiste sentir muy sola y te sigues sintiendo, quizá pudiste sentir que lo que tu querías o sentías no era importante para los adultos que te acompañaban, quizá te pudiste sentir falta de amor o de afecto sano.

Estas experiencias pueden influir en la forma en que te relacionas con los demás y en cómo te percibes a ti misma.

¿Cómo se forma?

La herida de abandono se forma cuando se experimenta una sensación de desamparo, de soledad o abandono emocional durante los primeros años de vida.

La herida de abandono puede surgir de diferentes situaciones, como la pérdida temprana de un cuidador, el abandono emocional o físico, o incluso la ausencia prolongada de atención y amor.

Durante la infancia, somos altamente dependientes de nuestros cuidadores para satisfacer nuestras necesidades básicas y emocionales. Cuando no recibimos el amor, la atención y el cuidado adecuados, se crea un vacío emocional en nosotros, lo que puede generar una sensación de abandono. Crecer sin un amor que arropa, que guía y que confiere seguridad lo es todo para el desarrollo humano.

Sentiste que no te dieron su tiempo, su amor, o una educación, aunque te diesen todo económicamente? Y ahora te sientes sin valor y sin capacidad para afrontar la vida?

Sufrir la experiencia del abandono en la infancia hace que se desarrolle una necesidad casi patológica de que otros nos cuiden.

¿Cómo lo vive tu YO adulta?

Las Mujeres con esta herida de abandono han desarrollado una personalidad con Dependencia Emocional por el miedo que tienen a la Soledad y a ser abandonadas de nuevo. Y es curioso ver cómo se repiten rasgos en la personalidad. Comprueba si tienes alguno de los siguientes.

  • Tiendes a tener un enfoque pesimista de la vida pensando que todo son problemas que no sabes como solucionar.
  • Eres complaciente, piensas primero en atender lo que necesita el otro, agradar al otro porque temes ser abandonada. 
  • Tienen una tendencia a aguantar en relaciones de pareja y otras situaciones, evitando así enfrentar la ruptura o cualquier conflicto, con lo cual te cuesta mucho poner límites.
  • Sueles demandar atención, amor constantemente porque tu interior se siente inseguro y ansioso si en estas muestras de amor.
  • Inicias proyectos pero los abandonas fácilmente cuando te encuentras con problemas o te focalizas sólo en la pareja olvidándote de todo lo demás.
  • Experimentas miedo hacia el futuro y el cambio. 
  • Dependes  de los demás, necesitas consultar a los demás su punto de vista antes de tomar cualquier decisión.
  • Temes la soledad, lo que les impide darte ese espacio para ti y conocerte a ti misma con lo que muchas veces sentirás un vacío existencial en tu interior. 
  • Aunque tienes grandes habilidades, no las desarrollas porque careces de confianza en ti mismas.
  • Necesitas la aprobación de los demás y tienen dificultad para tomar decisiones.
  • Te quejas con frecuencia debido a que te sientes abrumada por todo, y a veces haces sentir a los demás responsables de lo que te pasa.
  • Tienes tendencia a  no cumplir con tus compromisos.

¿Te ves alguna de estas características?

¿ Cómo son tus relaciones si está activada la herida?

Diseño sin título

La herida de abandono tiene un impacto significativo en tus relaciones interpersonales. Estas son algunas de las formas en que puede afectar a tus relaciones:

  •  Necesidad constante de validación: Las personas con la herida de abandono a menudo buscan desesperadamente la validación de los demás para sentirse amadas y seguras. Debido a su temor subyacente al abandono, pueden sentir una necesidad abrumadora de que los demás confirmen su valía y les brinden constantes muestras de amor y aprecio. Esto puede poner una carga adicional en sus relaciones, ya que constantemente buscan esa validación externa.
  •  Miedo a la intimidad: El temor al abandono puede dificultar la apertura emocional y la confianza en las relaciones íntimas. Aquellos con la herida de abandono pueden sentirse inseguros al compartir sus pensamientos, sentimientos más profundos y vulnerabilidades con sus parejas. Existe un temor subconsciente de que si se abren y muestran su verdadero yo, serán rechazados o abandonados. Como resultado, pueden mantener una cierta distancia emocional o establecer barreras para protegerse.
  •  Patrones de abandono recurrentes: Las personas con la herida de abandono pueden encontrar que se ven envueltas en patrones de abandono repetitivos en sus relaciones. Pueden atraer parejas que son emocionalmente distantes, poco disponibles o propensas a abandonar la relación. Esto puede ser una repetición inconsciente de las experiencias de abandono de la infancia, ya que estas personas se sienten atraídas por situaciones que reflejan sus creencias internas sobre su propia falta de valía y temor al abandono.
  •  Comportamientos de búsqueda y evitación: Las personas con la herida de abandono pueden alternar entre comportamientos de búsqueda y evitación en sus relaciones. Por un lado, pueden aferrarse intensamente a su pareja, buscando constantemente asegurarse de que no serán abandonadas. Pueden ser posesivas o celosas, buscando señales de abandono en cualquier cambio de comportamiento o en la falta de atención. Por otro lado, también pueden recurrir a la evitación emocional, manteniendo una cierta distancia y desconexión para protegerse del posible abandono.
  •  Dependencia emocional: La herida de abandono a menudo se asocia con una baja autoestima y una dependencia emocional. Las personas con esta herida pueden buscar constantemente la aprobación y validación externa para sentirse completas y valoradas. Pueden basar su propio sentido de valía en la atención y el amor de los demás, lo que puede generar relaciones desequilibradas y dependientes. Esto puede ejercer una presión adicional en las relaciones, ya que su necesidad constante de atención y validación puede agotar a la pareja.

Todo esto te puede llevar a experimentar una sensación inseguridad constante en las relaciones, ya que la sensación de demanda y de ansiedad te acompaña retroalimentando de esta manera más la herida ya que indirectamente tu misma te dices a ti misma; que no eres digna de amor, de que te quieran tal y como eres, de que simplemente te amen sin sentir constantemente esta necesidad de atención.

El abandono en la infancia suele ocasionar problemas en el estilo de apego que se manifiesta en la edad adulta.

Tu autoestima te necesita

Tu autoestima te necesita y tu YO interno también, cuando hay en el interior este vacío y este sentimiento de soledad a veces es muy difícil hacerse cargo de uno mismo pero es sumamente importante empezarte hacer cargo de ti misma si quieres sanar y construir relaciones más sanas.

Si te has sentido reflejada en esta herida es posible que una de las cosas que se repiten en tu vida es tu propio autoabandono. Y esto se puede dar porque las experiencias de abandono en la infancia te han podido llevar a  internalizar creencias negativas sobre ti misma, como sentirte indigna de amor, poco valiosa o defectuosa, o un sentimiento de incapacidad o de falta de fuerza. Estas creencias distorsionadas pueden estar afectándote a tu  percepción de ti misma y de tu confianza en tus habilidades y capacidades.

Cuando vives con la herida de abandono, es común que busques constantemente la aprobación y validación externa para sentirte valiosa. Te has vuelto altamente sensibles a cualquier señal de rechazo o abandono, y esto puede alimentar tu baja autoestima, impidiéndote expresar tu autenticidad y mantener una actitud de autorespeto poniendo los límites que tocan o saliendo de situaciones que te están haciendo daño.

Es fundamental comprender que la herida de abandono no define tu valía personal. Reconocer que el abandono experimentado en la infancia no fue tu responsabilidad ni refleja tu verdadera valía como individuo es el primer paso para sanar la herida y restaurar tu autoestima.

¿Cómo empezar a sanar?

Te voy a invitar o te voy a proponer un reto, durante esta semana te invito a que anotes cada una de las actitudes que sientas que se producen porque se ha activado tu herida.

Y este ejercicio te propongo que lo hagas por escrito, es posible que muchas veces te des cuenta de todos estos mecanismos pero te invito a que los pases de la mente al papel. El primer paso a sanar es ponerle consciencia y al escribirlo no sólo le estamos poniendo consciencia sino que al utilizar la escritura como la mente va un poco más lenta te puedes dar cuenta de muchas más cosas, poner consciencia a muchas más cosas y a la vez estás empezando a reprocesar la información de forma insconsciente.

Te invito a que lo hagas ya que la semana que viene tendrás en este apartado un video con más pautas para empezar este camino de sanación.

Cuando esté el video te avisaré por la newsletter.

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