¿Por qué es importante nuestra autoestima?
Tener una buena autoestima es la clave para sentir bienestar en la vida, es la clave para construir buenas relaciones tanto con la familia, como con los amigos o con tu pareja.
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- La falta de autoreconocimiento, normalmente no reconocemos quienes somos verdaderamente, es decir no le damos libertad a la persona que somos, la encerramos, la callamos porque intentamos entrar en lo establecido, en lo que se espera de nosotros en la sociedad, o en lo que se espera de nosotros en el núcleo familiar. Y esto es normal, ya lo decía Arístoteles, somos seres sociables, y como seres sociables “necesitamos” pertenecer a una manada, familia, grupo, comunidad. Por lo tanto, ante esta “necesidad” de pertenencia podemos perder nuestro sentido de autorespeto cuando ponemos al otro por encima de nosotros, para así no sentirnos rechazados, o no amados, o no pertenecientes.
- La falta de validación cuando ya desde el adulto aún estamos esperando la validación de mama o de papa, la vamos buscando a toda costa y si no la obtenemos de papa o mama buscamos a otras personas que los representen. Por eso es muy importante autoafirmarse y sentir que eres un ser independiente y libre para tomar tu propio camino. Esto está muy condicionado a las heridas que todavía llevas de la infancia, pero de esto te hablaré en un próximo post.
¿Cuándo hay problemas de autoestima?
Al hablar de autoestima debemos pensar en primer lugar en mi grado de autoconocimiento, si no conozco realmente quién soy, qué quiero en la vida, qué necesito me será muy difícil aceptarme, valorarme, cuidarme y sobretodo respetarme.
El concepto que tenemos sobre nosotros mismos, influye en todas nuestras decisiones y elecciones más significativas, modelando así, el tipo de vida que vamos creando. Por ello, es tan importante la autoestima, ya que ésta puede repercutir en todas las esferas de nuestra vida.
Si tenemos una autoestima baja, suele acecharnos el miedo cuando observamos nuestra propia realidad. Y nos acompañan sentimientos de rechazo, insatisfacción y desprecio hacia nosotros mismos. Llegamos a pensar que valemos muy poco o nada y nos ocultamos tras un muro de desconfianza, el cual nos aleja de los demás.
Activar nuestra autoestima es el primer paso hacia cualquier tipo de crecimiento psicológico y mejora personal. Cultivar la autoestima es vital para encontrar las respuestas a las cuestiones que muchas veces nos llevan al estancamiento, al conformismo, a la pérdida de confianza y de rumbo.
A través de este artículo quiero compartir contigo las 6 Fortalezas que necesitas cultivar para tener una autoestima a prueba de “bombas” 😉
Las 6 fortalezas de la autoestima:
Fortaleza num 1: El reconocimiento
Para entender esta idea, empezaremos poniendo un ejemplo. Tenemos a un joven, quien, gracias a su esfuerzo, valía y oportunidad, ha conseguido una buena posición laboral, no obstante, no se siente feliz. Se compra un coche, se busca un piso bonito, se casa… Y sigue sintiendo un vacío existencial, no entiende porque se siente así cuando el resto de amigos parecen felices con un tipo de vida similar, pero él tiene una inquietud que no calma ni llena de ninguna manera.
Toma la decisión de empezar un proceso terapéutico que le lleva a reflexionar sobre sí mismo, ahonda en su interior en busca de respuestas. Tal vez ha querido vivir demasiado deprisa demostrando a los demás todo lo que podía hacer, es consciente que hasta el momento, solo buscaba contentar al resto, a su familia, aparentar ante sus amigos, pero nunca se detenía en preguntarse qué necesitaba él. Vivía “hacia fuera y no hacia dentro”.
¿Cómo vives tú?
Para comenzar a vernos y sentirnos completos y en coherencia con nosotros, es importante que nos conozcamos de una forma completa y honesta, reconociendo nuestras “subpersonalidades”. Es decir, debemos reconocer y ver, tanto, a nuestro niño como adolescente interior, cómo todas aquellas partes que no queremos ver, rechazamos o no escuchamos, y todas aquellas partes que se contradicen y que no entendemos. Se trata de un reconocimiento de ti neutro, desde una mirada compasiva y sin juicio.
Y desde ahí si que podrás elegir sin sentirte que te equivocas una y otra vez. Esta primera fortaleza es el primer gran viaje para sentir que por fin tu vida cobra el sentido que realmente quieres.
¿Estás preparado para reconocerte y que tu vida tome el rumbo que realmente quieres?
Fortaleza num 2: La aceptación
Durante tu vida, a raíz de tus experiencias y aprendizajes has creado un concepto de ti.
El autoconcepto se empieza a generar en los primeros años de nuestra vida, en la que nuestros padres nos educan y enseñan cuáles son las conductas aceptables, cuáles las peligrosas y cuáles las qué causarán enfado y/o desagrado.
Tal percepción se verá reflejada en cómo te tratas a ti mismo, que te dices, que te exiges, y que crees de ti. Nunca alcanzarás la verdadera plenitud hasta que comiences a aceptarte con tus luces y tus sombras. Hasta que seas capaz de valorar tus virtudes y de asumir tus defectos sin culpa.
Todos esos pensamientos sobre ti, sobre lo que aceptas y no aceptas, crearán los sentimientos y emociones que te van acompañando en tu día a día y también creará la forma en que relaciones con los demás.
Lo primero que tienes que saber es que las creencias que tienes sobre ti no son realmente “la verdad”, son sólo eso, pensamientos que han madurado y consolidado con el tiempo. Si has trabajado tu primera fortaleza y la autocompasión será fácil crear un nuevo autoconcepto sobre ti trabajando y fortaleciendo el autodiálogo contigo mismo.
Y recuerda que aceptar no significa resignarse o conformarse, significa mirarse con amor y desde ahí generar los cambios internos que se puedan realizar si así lo sentimos y creemos que los necesitamos.
Fortaleza num 3: La valoración
La valoración es nuestro concepto del YO a través de los demás. Es decir, al valor que le damos a lo que creemos que piensan los demás sobre nosotros a través de lo que nos dicen o cómo se comportan.
Cuando lo que dicen los otros influye en una parte demasiado grande de nuestro autoconcepto, existe el riesgo de perder consistencia e incluso sentido de la identidad individual. Para que esto no ocurra, es importante mantener el equilibrio entre lo que nos dice la experiencia interna y lo que el exterior nos refleja.
Mantener el equilibrio no es una tarea fácil por la presión que tenemos actualmente de las redes sociales, de los ideales de una vida perfecta a ojos de los demás; y por contra, la necesidad de individualidad al pensar que depender de los demás para evaluarse es de débiles.
Aprender a valorarse significa encontrar la vía para ver, asimilar e incorporar una idea propia de quien eres, de cuales son tus fortalezas y capacidades. No se trata de excluir todo lo externo, sino que, a través de lo que te llega de forma externa puedas elegir con que te quedas y con que no.
Eres un ser único y por lo tanto, tu camino , tu manera, tu forma, tu ritmo también son únicos, libérate de las comparaciones y de sentirte inferior a nadie.
Fortaleza num 4: La autocompasión
La autocompasión es la capacidad de ser amables y comprensivos con uno mismo, especialmente cuando cometemos algún fallo o error. Se refiere a no ser tan duros con nosotros mismos.
En este viaje hacia la autocompasión será necesario que conectes con tu niño/a interior para aliviar o sanar ese dolor o sufrimiento que aún lleva consigo. En este sentido, la autocompasión sirve como un bálsamo para el alma, que alivia el sufrimiento.
Cuando sanamos, cuando nuestro niño interior se siente a salvo, la vida cambia y así se produce la magia y nos abrimos a la vida, a nuestra vida. Podremos sentirnos totalmente satisfechos y conectados con nuestra sabiduría, felicidad, optimismo, curiosidad, la responsabilidad personal y la resiliencia emocional.
Fortaleza num 5: La autoconfianza
La autoconfianza sólo puede obtenerse a través de la autenticidad del ser. La confianza te invita a que tengas el coraje de ser quién realmente eres y mantener la coherencia entre lo que piensas, lo que sientes y lo que haces.
La confianza te dará la seguridad para entregarte a quien eres y para entregarte a la vida, ya que te sentirás capaz de llevar a cabo todos tus propósitos y de fluir con lo inesperado, con la incertidumbre y con lo no vivido sin miedo.
Si has desarrollado las 4 fortalezas anteriores ya tienes el camino asfaltado para activar la autoconfianza, sólo necesitarás apoyarte y apostar por ti. A medida que vayas apoyándote y confiando en ti, más confianza ganarás. Sólo se trata de empezar y ganarte la confianza contigo.
Recuerda que a tu mente no le gustan los cambios ni salir de lo que ya conoce y quizá aparezcan pensamiento saboteadores “No tengo tiempo“, “estoy cansado y desmotivado“, “la semana que viene lo haré…” y un largo etc. son las típicas excusas que se pondrá en marcha. Se trata de trampas mentales ante las que es relativamente fácil caer, pero si te has encontrado contigo y con tu verdad, ya sabrás que eres más que tus pensamientos, así que ya tendrás la fuerza para gestionar a tu parte saboteadora.
Fortaleza num 6: El autorespeto
El autorespeto es el grado en el que te muestras respeto por ti mismo, por sus opiniones, necesidades y sentimientos. Es la guinda del pastel, el último paso esencial para poder alcanzar la plenitud y la libertad de nuestra propia vida.
Se plasma en acciones concretas como la capacidad para establecer límites, expresarse de forma asertiva y tratar con consideración tu cuerpo y tus emociones.
Escúchate y ten siempre en cuenta todo lo que sientes para poder gestionar todo lo que sucede en tu interior de una forma saludable y sentir de esta manera que tu eres tu principal apoyo.
Después de leer este post puedes pensar que no es un camino fácil, y quizá tengas razón porque requiere tiempo, dedicación y paciencia pero como cualquier otra habilidad que queramos desarrollar; subir el pico más alto de una montaña, cantar, dibujar, escribir, hacer deporte, etc…
Lo que quiero decirte es que muchas veces dedicamos tiempo a cosas que no nos nutren, que no nos van a permitir realizar ese cambio pero ahí estamos. Otras muchas, gastamos dinero en cosas que no necesitamos realmente o que con el tiempo se acabarán estropeando.
Cultiva tu autoestima con acompañamiento si crees que se te será más fácil o sin él, pero aunque requiera tu tiempo no te olvides de ella ya que será tu bien más preciado y será algo que te acompañe siempre.
Y recuerda, cuando un niño pequeño que está aprendiendo a andar se cae, eso no lo desanima, sino que se levanta y lo intenta de nuevo una y otra vez hasta haber dominado el arte de andar. No consientas jamás que lo que aparecen ser derrotas te desanimen a continuar avanzando en este bonito camino de amarse.





